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Al inicio de los 513 años…
YA DEJEN DE MANIPULARNOS CARAJU…
Por:
Permítanme expresarme de la manera más natural en este día en que recordamos el inicio de los más grandes desmanes, humillaciones y atrocidades que la historia de la humanidad haya conocido en esta parte del planeta, hoy bautizada por la santa iglesia como América Latina. La sangre y el sufrimiento de tantos pueblos durante más de cinco centurias ya ha logrado hacer rebrotar nuestras raíces con fibras y energías de indoblegable rebeldía.
Las naciones originarias no hemos cesado de mostrar y demostrar al mundo entero que, hasta nuestros días, se siguen cometiendo una serie de atrocidades en contra nuestra. Hasta la saciedad han tratado de hacernos creer que la llegada de los hombres blancos significó un encuentro de dos culturas y que por esa razón se declaró al 12 de Octubre como el “Día de la Raza”, falacia con la que aún nos siguen insistiendo en las escuelas.
También nos han hecho creer que fué una conquista, muchos escribanos aún sostienen que así fué. Olvidan que una conquista es un proceso en donde el conquistador corteja al otro, quién siempre resiste hasta que finalmente lo acepta y se convierte en conquistado, en este caso puede darse un encuentro fraternal de culturas. Pero, cuando llegaron estos hombres barbudos, nosotros no resistimos nada, al contrario los recibimos de la mejor manera como a verdaderos huéspedes, creyendo que efectivamente podría haber un verdadero intercambio de culturas.
Pero eso no sucedió, nos interpetaron mal, nos creyeron bestias sin alma, un poquito superiores a la llama, y nos sometieron al más salvaje trato y oprobio que hasta nuestros días continúa en sus nuevas versiones. Empezaron violando a nuestras madres, hermanas e hijas, luego intentaron exterminarnos físicamente, nos impusieron una lengua ajena cuando decidieron que fuéramos a las escuelas, nos impusieron una religión bárbara destruyendo nuestros sagrados templos, nos impusieron leyes bastardas, extrajeron perversamente nuestro oro, plata, etc., nos trajeron los vicios como el alcohol, las drogas, la prostitución, la holganza, etc. nos trajeron enfermedades contagiosas y mortales de todo tipo, nos impusieron nombres y vestimenta de occidente, hasta música nos metieron.
Entonces señoras y señores, aquello no fue una conquista, fue sencillamente una abominable invasión, a través de la cual nos domesticaron tratando de hacer desaparecer nuestra cultura e identidad. Entonces optaron por nuevos caminos, sofisticaron sus formas y métodos a fin de mantener el sistema esclavista y de dominación, cambiaron las camisetas y los colores para hacernos creer que hubieron revoluciones.
Efectivamente, cuando las cosas ya no estaban tan bién para ellos, los hijos e hijastros decidieron expulsar a sus progenitores en nombre de la independencia, en complicidad oportunista de los inquisidores de la Iglesia. Fabricaron supuestos héroes y libertadores, nos borraron definitivamente del mapa. Crearon Estados-Nación por todas partes, los bautizaron como les dió la gana: Colombia lleva el nombre del primer colonizador Cristóbal Colón, Venezuela es la pequeña Venecia italiana, Bolivia viene de su supuesto libertador Bolívar, etc., inventaron nuevas banderas, nuevos himnos nacionales, se adueñaron de sagrados símbolos como el Cóndor y el Águila.
Luego estos se hicieron parte del llamado Tercer Mundo, internamente se disputaron entre izquierda y derecha sin salir del occidentalismo: por un lado intentaron colonizarnos ideológicamente (comunismo) y por otro nos colonizan económica, financiera y comercialmente (capitalismo). La invasión a nuestras almas también se dió mediante la colonización espiritual, la cruz y la biblia tuvo en el sable y el arcabuz, a sus inseparables cónyugues. Y nosotros, los sin territorio, los del cuarto mundo, hemos continuado siendo ignorados y sometidos.
Ahora los instrumentos de dominación del viejo colonialismo como la espada y la santa inquisición, fueron cambiados por las llamadas modernidad, desarrollo y globalización. Con ellos pretenden borrar fronteras para los perversos intereses de los poderosos, de las compañías multinacionales, bajo la etiqueta de comercio libre. Ahora son el FMI, el BM, la OMC, el ALCAhuete, etc., más sus cómplices como la ONU, la OEA, etc. los supremos dioses del nuevo colonialismo. Ellos son los parteros de la grave situación de corrupción, inmoralidad y angurria desmedida que estamos viviendo. La depredación indiscriminada del medio ambiente es causa suficiente para que nuestra sagrada madre tierra y padre cosmos ya estén muy enfermos.
Sin embargo, aún estamos sin comprender muchas cosas, el sistema político de occidente ha destruído nuestras formas tradicionales de organización y estamos divididos en todas partes por la creación de partidos políticos indígenas. La estrategia de mantenernos divididos es el mejor y más viejo método de sometimiento del que no podemos salir. La colonización espiritual nos ha casi lapidado y vaciado completamente de nuestra autoestima y orgullo de ser originarios.
De paso, estamos siendo fatalmente confundidos por el avasallamiento de posturas maliciosamente oportunistas. Nos vienen hablando de supuestos y posibles sicretismos religiosos (¿globalización espiritual?) para seguir leyendo la biblia y seguir asistiendo a la iglesia o a las sectas religiosas, nuestros jóvenes están siendo seducidos y más confundidos por corrientes esotéricas alienantes sutilmente llamadas “new age”. La iglesia anglinana en Toronto, Canadá, desde hace 6 años utiliza el nombre de Inti Raymi para hacer una fiesta latinoamericana sin tomar en cuenta ni respetar el valor sagrado y espiritual que dicha celebración constituye para nosotros. Y no faltan quienes pretenden convencernos de la existencia y posibilidad de una globalización cultural.
No hace mucho con estupor hemos estado escuchando hablar del una serie de eventos en diferentes países latinoamericanos bajo el título de “Los pueblos indígenas latinoamericanos: por un mundo donde quepan todos los mundos” organizado por el CENTRO CULTURAL CASA ELIZALDE de España. La referencia de “indígenas latinoamericanos” es para nosotros ofensiva porque sencillamente no somos latinoamericanos, somos culturas y naciones completamente diferentes. Igualmente hemos estado escuchando cómo pretenden asimilarnos tratando de acuñar términos aberrantes uniendo nuestros nombres sagrados con los coloniales tales como la supuesta llamada “Pachamérica”. Hace mucho tiempo nosotros hemos asumido que nuestro continente lleva el nombre de Abya-Yala y no aceptamos que se la sustituya con un nombre que carece de identidad. Así, también hemos estado observando el desesperado intento de ladinismos criollos queriendo hacernos digerir una inexistente ideología bolivarianista. En un tiempo más, ya no nos sorprendería escuchar de la creación de Ayllus latinoamericanos o Suyus bolivarianos.
Por favor, ¡ Ya Déjen de Manipularnos Caraju… ! Los hijos ya estamos levantando nuestra voz, ya no seguiremos siendo los tontos útiles que vamos ha hacer lo que siempre quisieron. No aceptaremos tampoco los colonialismos internos. El silencio y la pasividad se acabó con el advenimiento de la era del Pachakuti. Somos naciones con dignidad y reclamamos la devolución de nuestros territorios, somos civilizaciones milenarias para la sanación del planeta.
¡¡¡ Jallalla !!!
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¿Qué ocurre en América después de los 512 años nefastos de la conquista Española?
Por:
Estimados hermanos y hermanas indígenas del mundo: El día negro, de aquel 12 octubre para los pueblos indios de América Latina y día de nueva luz para occidentales (Europeos). No solo quedó en la historia sino que ella esta aún viva, yo diría mas viva que nunca. Permítame esta vez referirme solo América latina, sin desmerecer por su puesto los desmanes y humillaciones que también fueron (son) objeto los pueblos indios de otros continentes.
Digo que los 512 años están más vivos que nunca, por que hoy enfrentamos una nueva forma y moderna de colonización a aquella colonización del pasado en el que el indio fuera humillado, maltratado, subordinado, violado sus sagrados intereses morales y modales, implantado una religión que no era la nuestra.
Hoy, estas se repiten como si esta fuera una variable de los ciclos económicos del neoliberalismo, ¿Cómo se repite esto?, muy sencillo, se dice que estamos dentro de la modernidad al que la famosa globalización nos ha globalizado. Como tal dependemos de ellos, tenemos que trabajar o esperar que nos den algún trabajito en alguna empresa privada o estatal y/o vender o comprar dentro del sistema de los “estados soberanos” para seguir viviendo y estas continuamente hacen los mismos tratos del pasado dentro de la modernidad del mundo global a los pueblos indios a través del dinero.
Para afirmar esto me remito al reciente libro de Michael Hardt y Antonio Negri “ El Imperio”, libro con el que han suscitado un amplio de debate internacional sobre la nueva forma de expresión del capitalismo que ha traspasado las fronteras sin ninguna restricción, pues, para el nuevo capitalismo “imperialista” las fronteras sólo son móviles y flexibles, por ende, tiene amplias facilidades para ejercer un nuevo colonialismo con una óptica distinta del aquel nefasto 12 de octubre, toda vez que “la era de la globalización no significa el fin del Estado-nación, que continúa cumpliendo funciones útiles a la regulación económica, política y al establecimiento de normas culturales. Pero los Estados nacionales han perdido su rol en materia de autoridad soberana” (Michael Hardt y Antonio Negri, 2002: 159).
Alguien dirá, bueno eso es para la ciudad, ¿Y que de las comunidades rurales?; Las comunidades rurales hoy, también dependen del famoso dinero, por que la modernidad ha ingresado a todos los territorios y espacios indios, donde se nos inculca a usar fertilizantes “dice” para mayor productividad de la tierra, usar maquinaria agrícola (según sea el caso), desforestar los bosque dice para la construcción de carreteras, o extraer petróleo para la construcción de escuelas, hospitales entre otros, nos incita a usar ropa que ya no es la nuestra, a consumir alimento industrial antes que el alimento producido por nuestras manos, al igual que no tocar nuestra música, si no de ser usuarios de grabadoras o discos compactos propias del nuevo imperialismo.
¿Qué es esto?, es resultado de la modernidad, donde la famosa conquista del 12 de octubre aún continua, ya no, una conquista con la espada de COLON, sin no la espada de “desarrollo y modernidad”, propia de la globalización. Por tanto, cada día, es una nueva conquista de la “modernidad”, cada día a nombre del desarrollo se destruye la biodiversidad de nuestros pueblos. Resultado de estos, una nueva forma de sometimiento peor que antes con la destrucción ambiental de los territorios indios (y todo el hábitat en su conjunto de la humanidad).
Nosotros, los que habitamos directa o indirectamente en los territorios conquistados por la modernidad somos objeto de nuevos “maltratos simbólicos”, como decía ya no con la “espada” si no a través de la “modernidad” instrumento de la globalización. Si esto es así, ¿Qué Hacer?, hay muchísimas propuestas escritas por los líderes e intelectuales que a los largo de los años han venido planteándose una serie de entradas y salidas principalmente en la “autodeterminación de los pueblos” propiciada por los líderes indígenas del mundo así como del portal del pueblo indio, es decir los muchos ínternautas que en ella participan.
Por lo tanto, solamente deseo reflexionar desde el punto de vista de los ya mencionados:
1. Los pueblos indígenas de América Latina aparte de las propuestas, incitó que usemos sabiamente los instrumentos teóricos y metodológicos de la epistemología occidental, es decir sus propias concepciones científicas en el uso de los datos como es el caso de la CEPAL, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional entro otros organismos multilaterales.
2. Usemos los datos oficiales y constrastémolos con los nuestros y solo así podremos validar si es o no concordante con la concepciones indígenas. Y consolidemos nuestra propuestas a través de ellos, de manera coherente nuestro propio conocimiento.
3. Afrontemos a la modernidad con una nueva dinámica epistemológica en la construcción de nuestros pueblos con el fortalecimiento de nuestras organizaciones y propuestas para la verdadera construcción de los pueblos indios como medio de “cambio social”.
Finalmente es necesario reflexionar, que pese a los infortunios de los poderosos a través de la historia, los pueblos indígenas hemos sido símbolo de resistencia y ahora estamos en la ofensiva. Pese que hemos perdido el primer tiempo del partido, no nos han liquidado (los 500 años de la conquista española), la pelota que estaba en la media cancha empezó a moverse, todos somos concientes que en la segunda etapa nos toca ganar el partido, hemos aprendido a patear la pelota con profesionalismo, hemos aprendido ha jugar como juegan ellos, pero no somos sucios como ellos, jugaremos limpio, con la firme convicción de nuestros ideales haremos que la pelota no nos derrote si no usemos la pelota para hacer el “gol”.
Por que simplemente nos toca ganar y juguemos todos con un solo horizonte “el gol”, vencer al neoliberalismo opresor y construyamos una nación de verdadera democracia y participación amplia de todos los actores de la sociedad civil como medio de cambio social. ¡Adelante pueblo indio! ¡vamos a ganar el partido del segundo tiempo! ¡Abajo el neoliberalismo opresor! ¡No al ALCA, otra América si es posible!.
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